La cuesta de septiembre representa uno de los periodos de mayor presión económica para muchas familias, debido a que coincide con los gastos generados durante las vacaciones de verano y el regreso a clases. Esta situación se agrava por la falta de una cultura de educación financiera, señaló el doctor Oliver René Arroyo Leos, coordinador del Laboratorio Bursátil y Financiero de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP).
El investigador destacó que la educación financiera debe fomentarse desde edades tempranas, ya que la ausencia de hábitos como el ahorro ha provocado que muchas personas enfrenten dificultades para hacer frente a gastos previsibles. Explicó que, además del desembolso que implica el inicio del ciclo escolar, durante los meses de junio a agosto las familias destinan recursos adicionales al cuidado y entretenimiento de las hijas e hijos, así como al incremento de algunos gastos del hogar.
En ese sentido, recomendó elaborar una planeación financiera que contemple tanto los ahorros generados por la suspensión de algunas actividades, como el gasto en combustible, como el aumento en otros rubros, entre ellos el consumo de energía eléctrica, internet, alimentos y otros servicios derivados de que los integrantes de la familia permanecen más tiempo en casa. «Muchos de estos gastos no se contemplan y es importante ajustarse al presupuesto previamente establecido», señaló.
El doctor Arroyo Leos también sugirió recurrir al reúso de artículos escolares como libretas, colores, lápices, uniformes y calzado que aún se encuentren en buen estado, ya que esta práctica contribuye a disminuir el impacto económico del regreso a clases. Añadió que, aunque la economía circular aún no está plenamente arraigada en la sociedad, representa una alternativa para optimizar los recursos familiares.
Asimismo, recomendó moderar la influencia de la mercadotecnia, especialmente entre niñas, niños y jóvenes, quienes suelen sentirse motivados a adquirir productos nuevos. Consideró que fomentar una comunicación abierta sobre el consumo responsable contribuye a formar personas con mejores hábitos financieros.
Finalmente, el especialista advirtió sobre el uso indiscriminado de tarjetas de crédito y otros mecanismos de financiamiento para cubrir gastos derivados de esta temporada. Explicó que recurrir a créditos, casas de empeño o préstamos con altas tasas de interés puede comprometer las finanzas futuras de las familias, por lo que insistió en la importancia de planificar el gasto, priorizar las necesidades y evitar el sobreendeudamiento.



